DISEÑO AVANZADO DE PLATAFORMAS LOGÍSTICAS. Flexibilidad, escalabilidad y productividad combinadas de manera óptima.

INTRODUCCIÓN

En muchos sectores, la logística es una de las ventajas competitivas, que ayuda a vender más, siendo un complemento necesario que hace parte del bien o servicio que se vende.

La evolución de los canales de venta, los mercados y las redes de distribución, derivadas de las nuevas tecnologías y lo que éstas implican en la relación con los consumidores, hacen que la logística se vea constantemente afectada, teniendo que dar respuesta a mayores exigencias de forma continua.

Cualquier proyecto de diseño (o rediseño) de una plataforma logística debe responder a cuatro preguntas principales:

  • ¿Qué se almacena?
  • ¿Cómo se almacena?
  • ¿Cuánto se almacena?
  • ¿Cómo se prevé que van a variar estas cuestiones a lo largo del tiempo?

Estas cuatro preguntas determinan, junto con las limitaciones de espacio o constructivas, la mayor parte del diseño final.

La primera de ellas se fija en el producto en sí. En concreto, en las unidades de carga a manipular, como cajas, palets, contenedores, sacos, bobinas, pequeñas piezas a granel, libros, … Además, se fija en algunas características importantes, como las dimensiones, el peso, la estabilidad, la temperatura o humedad que necesita el producto, la estandarización, …

La segunda pregunta determina los procesos a realizar en la plataforma, para los cuales se diseñará el layout. Aquí también es importante conocer cuestiones relacionadas con cómo llega el producto a la plataforma (formatos, cantidades, camiones, …) y, sobre todo, cómo sale, ya que, en muchos casos, estas características cambian notablemente como, por ejemplo, en empresas de distribución. Un concepto clave es el nivel de servicio que debe dar la plataforma y su red de distribución, cada vez con plazos de entrega más cortos.

Lógicamente también es importante el formato en el que se almacena cada referencia. Otro aspecto importante son las franjas horarias en las que se da cada proceso de almacén y el grado de ajuste que se pueda realizar en estas tareas, ya que típicamente, mayores velocidades en los flujos de entrada o salida requieren menos espacio y pueden afectar también a la cantidad de personal y equipos.

La tercera pregunta, fija los volúmenes de almacenamiento e implica muchas veces una revisión de los modelos de aprovisionamiento y gestión de stocks que tiene la empresa. Esto es así ya que la cantidad a almacenar se puede optimizar enormemente si los modelos de aprovisionamiento tienen margen de mejora. Suele ser así cuando se analizan grandes volúmenes de datos de forma manual mediante hojas de cálculo no estandarizadas. Una vez tenido esto en cuenta, habrá que averiguar datos como cuántas unidades se almacenan, cuántas referencias, familias, etc.

La cuarta pregunta suele ser la más complicada de responder. En las anteriores preguntas, puede haber mayor o menor disponibilidad de datos, pero en ésta puede no haber apenas información. Pocas empresas cuentan con un buen plan estratégico-logístico (que se derive del plan estratégico general de la compañía) por lo que, en numerosas ocasiones, es necesario trabajar este punto para poder tener la mayor cantidad de información posible que ayude a entender el negocio desde la parte comercial y cómo la logística debe prepararse para darle soporte.

Todo lo anterior está relacionado con los datos disponibles, es decir, con la parte de análisis. En la fase de diseño, pueden entrar en juego otros factores más cualitativos o estratégicos (emplazamiento, aspectos financieros, …).

En cualquier caso, en G3M Operational Consulting basamos los diseños de las plataformas logísticas en tres principios básicos que se deben cumplir necesariamente para conjugar el máximo rendimiento con el mínimo coste constructivo y de operación.

Estos principios básicos de todo diseño avanzado son la Flexibilidad, la Escalabilidad y la Productividad. Una buena combinación de los tres aspectos garantiza el éxito de la inversión y asegura el retorno de la misma. Además, cuando alguno de los tres aspectos falla, esto se traduce en costes de oportunidad o pérdidas directas a la cuenta de resultados.

Comentemos en detalle qué se debe tener en cuenta en cada uno de estos principios básicos para conseguir los objetivos de cualquier instalación logística:

FLEXIBILIDAD

Aunque se lleva décadas hablando de la continua evolución de los mercados, es un hecho que el ritmo de cambio en esta evolución se ha acentuado en los últimos años. Los diseños que se realicen hoy en día, deben tener en cuenta esta evolución, por lo que es imprescindible que sean flexibles para poder adaptarse en cada momento lo mejor posible.

Es frecuente encontrar modelos de negocio que tienen picos y valles en su venta. A veces, incluso se producen variaciones importantes entre días de la semana o entre semanas del mes, aparte de la típica estacionalidad dentro del año. Es por esto, que los diseños, y dentro de los diseños más específicamente los equipamientos, se han de adaptar lo más posible a estas diferencias, para no tener recursos ociosos en los momentos valle ni sufrir en los momentos pico de trabajo.

Otro factor que determina la flexibilidad hoy en día es la capacidad de las plataformas logísticas de adaptarse a los distintos canales de venta, es decir, la “omnicanalidad”, dando un buen servicio a cualquiera de ellos. Esto, en la mayoría de los casos, implica tipologías de pedido muy diferentes, aunque con un nivel de servicio exigido cada vez mayor por lo que se pueden requerir distintos equipamientos y dependiendo de los volúmenes, distintas zonas para realizar procesos de preparación de pedidos.

Un ejemplo claro son las empresas de distribución, en las que desde su plataforma se da servicio a la venta al por menor y a la venta al por mayor, los pedidos pueden tener abanicos muy amplios. Algunos pueden ser de pocas referencias y pocas unidades, y otros de muchas líneas y mayores cantidades por referencia. En estos casos es en los que el diseño de la plataforma se hace más complicado desde el punto de vista de los procesos, y, por consiguiente, desde el punto de vista de la flexibilidad.

Por ejemplo, en una empresa distribuidora de productos de moda, con puntos de venta propios y distribución al por mayor, probablemente sean necesarios distintos tipos de procesos, lo que puede implicar distintos medios de almacenaje, y generalmente, distintos medios de preparación de pedidos, con ciertos automatismos que ayuden a conseguir la rapidez de respuesta necesaria en este tipo de mercados.

En cualquier caso, en un proyecto de este tipo es conveniente realizar varios escenarios, calculando los resultados operativos con el coste y el retorno asociado, de tal forma que se puedan analizar diferentes alternativas.

Las cuatro preguntas que se comentaban al principio influyen en el grado de flexibilidad que pueda conseguir una plataforma logística, aunque con distinto peso unas de otras.

Quizás la más importante desde el punto de vista de la flexibilidad es la segunda, en concreto el poder adaptarse a cualquier cambio en las exigencias del mercado en cuanto a nivel de servicio o a cambios en la tipología de pedidos determinan enormemente la flexibilidad del diseño de la plataforma.

Aunque en menor medida, el producto a manejar también influye. Por ejemplo, puede haber una evolución en los tipos de producto almacenados (incluso con familias de producto nuevas o totalmente diferentes) lo que puede implicar distintos pesos o medidas que provoquen cambios en los medios de manipulación y almacenamiento. Las cuestiones que menos afectan son el volumen y la evolución en el tiempo, ya que están más relacionados a otro de los principios básicos que comentaremos a continuación.

ESCALABILIDAD

Otro de los principios básicos de todo diseño debe ser la Escalabilidad del mismo. Hacer que la adaptación en el tiempo de la instalación a los posibles crecimientos sea sencilla y posible, ayuda enormemente a generar retornos de inversión mas rápidos que permiten financiar las ampliaciones necesarias.

En diseños desde cero y donde el horizonte temporal abarca bastantes años, es conveniente establecer medidas que permitan rentabilizar el proyecto en los primeros años. En estos periodos es más sencillo acertar en las previsiones y, por tanto, tener claros los crecimientos.

En cualquier caso, en G3M Operational Consulting, contamos con un equipo de colaboradores, ingenieros y arquitectos especialistas en estos tipos de construcciones, que ayudan a establecer correctamente cuales serían las etapas óptimas de construcción, ya que, dependiendo del proyecto, los niveles de inversión pueden ser altos y es necesario tener en cuenta todos y cada uno de los costes implicados, tanto de la operación como de los proyectos constructivos.

Para conseguir este principio la pregunta (de las cuatro iniciales) más importante es, lógicamente, la evolución en el tiempo. La respuesta a esta pregunta es la que determina los parámetros implicados en el crecimiento y que habrá que tener muy en cuenta para que la plataforma pueda ir creciendo junto con los volúmenes de operación.

PRODUCTIVIDAD

El tercer principio básico de todo diseño de una plataforma de distribución debe ser la Productividad. Y nos referimos a la productividad en un sentido amplio, no solamente de los recursos humanos que van a trabajar en ella, sino del resto de recursos o medios empleados (medios de almacenaje, medios de manutención, espacios, sistema soporte, etc.)

El diseño estará determinado por las productividades que se puedan conseguir en todos los recursos implicados, lo que en definitiva viene a completar cómo se van a desarrollar los procesos y sobre todo, a qué velocidad. Esto determina los espacios a reservar para cada tipo de proceso, por lo que es muy importante jugar con buenos datos de partida.

Podemos decir, en general, que flujos más tensos implican menor necesidad de espacio, por lo que en proyectos de gran envergadura puede haber un alto impacto en los cálculos de superficies y espacios de operación.

En definitiva, cualquier diseño de una plataforma logística debe tener en cuenta todos estos aspectos, siendo muy importantes dos aspectos fundamentales. Por un lado, la cantidad, y sobre todo, la calidad de los datos disponibles para el proyecto. Y por otro lado, la experiencia en este tipo de estudios, que ayuda a tomar decisiones correctas ante los caminos que se irán abriendo en un proyecto de este tipo.

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